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Primer festival internacional de
percusión (April 21, 2007) |
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“Esta
es una forma de llevar orientación a una cantidad de jóvenes
que están en el Conservatorio Nacional de Música, así como a
profesionales para que tengan un contacto directo con
reputados artistas que hablarán durante los días que dure el
festival”, dijo Rodríguez.
Así
presentó el cantautor y empresario José Antonio Rodríguez lo
ventajoso de que en este país se realice el Primer Festival
Internacional de Percusión Santo Domingo 2007.
Uno de los detalles más
llamativos de este evento, es que ha sido dedicado a la
memoria del percusionista más virtuoso que ha tenido el
merengue y la música popular dominicana en los últimos 50
años. Estamos hablando de Catarey, Don Cata, como quedó
inmortalizado en una pieza exquisita que en su honor creara
el maestro Jorge Taveras.
A esta ceremonia que se
realizará en el Conservatorio Nacional de Música han sido
invitados todos los expositores entre los que se destacan
Juan Luis Guerra, Chichí Peralta, Guarionex Aquino, Manuel
Tejada, Joel Rossenblatt, Thomas Lang, Isidro Bobadilla,
Johnny Chocolante, entre los confirmados
Al encuentro asistieron
reputados artistas que dictaron charlas, master class y
clínicas. El líder del grupo 4-40, Juan Luis Guerra tuvo a
su cargo un “Master class: de igual modo los músicos David
Almengod, Eddie Sánchez, Guarionex Aquino, Chicha Peralta,
Isidro Bobadilla y Manuel Tejada.
Las clínicas estuvieron a
cargo de Joel Rossenblatt; Antonio Sánchez; Changuito; Luis
Enrique; Gustavo Melly; Guy Frómeta; Thomas Lang; Juan de la
Cruz -“Johnny Chocolate”, Vocal Sampling y Jeremías King.
Durante
las jornadas, se imparteron clínicas de percusión. Cada
noche habrá una actuación musical con agrupaciones locales y
extranjeras. Además, dispusieron de stands de tiendas
musicales nacionales e internacionales.
Se realizaron reconocimientos
a figuras del arte que han trascendido como percursionistas.
De acuerdo con lo externado
por José Antonio Rodríguez, quien tuvo a su cargo el montaje
y organización del evento, el objetivo del festival es
promover el acervo de los jóvenes criollos que cursan sus
estudios musicales. |
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Johnny Pacheco, declarado gloria
nacional de la música (April 21, 2007) |
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SANTIAGO.-
La profunda y universal huella artística del
instrumentista y compositor dominicano, Johnny Pacheco,
ocurrió a 500 metros de la calle Doctor Eldon, donde nació,
en el corazón de Los Pepines, uno de los hispanos más
connotados de la cultura musical anglosajona de Estados
Unidos.
El artista, ataviado de
negro y sin una hebra oscura en la cabeza, recibió de José
Rafael Lantigua, secretario de Cultura, el estrenado
galardón que lo declaró “Gloria Nacional de la Música
Popular”. Darío Tejeda del Instituto de Estudios Caribeños y
Rafael Emilio Yunén del Centro León, acompañaron el homenaje.
“Me he pasado la vida
hablando por micrófono y esta noche estoy nervioso. Gracias
al Centro León. Ustedes son unos leones que le traen el son
al pueblo. Me he dado un banquete con la presentación de
estos grupos. Para mí, Santiago es la capital de la salsa en
República Dominicana”, expresó Pacheco de un tirón.
Horas antes, en una de las
tantas esquinas en que fue abordado por la legión de
seguidores de salsa, Pacheco se llenó la boca diciendo:
“Quiero morir cantando”. Y que en la lápida escriban: “Aquí
se encuentra Johnny Pacheco, en contra de su voluntad”.
Durante el show, el
maestro que a través de la compañía Fania institucionalizó
los compases salseros y pasitos laterales en Norteamérica,
acordó con la orquesta, los matices musicales de un cierre
digno de su estatura.
“Que cante mi gente” fue
el estribillo escogido. El artista tan universal como
pepinero, le pidió al público unirse al coro: “La, la, la,
la, la, la, la, lá...”.
El maestro también sopló
su flauta ante gente que ponderó su talento con las manos,
atención y vocería. Con el tema “Que cante mi gente”,
grabado por la Fania All Stars en 1975, se cerró la noche.
Dos horas antes de
atestiguar el reconocimiento a Pacheco, las boinas y zapatos
a dos tonos de los soneros, poblaban el jardín del Gran
Teatro Cibao donde Nashla Bogaert, condujo muy bien el
espectáculo “Caribe: Son y Salsa”. A Sonia Silvestre le
encargaron las primeras piezas de la noche. Luego, Víctor
Víctor zarandeó sus maracas en el renglón dedicado a Miguel
Matamoros donde interpretó “Son de la loma”, “Lágrimas
negras”, “La abeja” y “El paralítico”. Resistir las primeras
descargas soneras, fue oficio de valientes. Saberse o no el
ritual sonero, no impidió que la gente, sola o acompañada,
bailara en el lugar ocupado. A “Son de la loma”, uno de los
temas más populares de Matamoros, le siguió el tumbao del
sonero Bartolito, recibido como amo y rey en Santiago. Damas
con atuendos brillosos, guantes y melenas alisadas a
cualquier precio, modelaron la Sarandunga, Macusa y el Cha
Chan de la banda Los Compadres y su bohemio cantante, el
extinto Compay Segundo.
Mientras Pancho Amat,
gobernaba su tres debajo de su atractivo sombrero, Cuco
Valoy abría los brazos a una concurrencia que lo amó de pie.
De blanco y sabrosito, el artista se confesó a las 9:56pm.
“Vengo hacerle un homenaje a la gente que me permitió llegar
a los escenarios del mundo”. A Cuco se le oyó cantar “La
sarandunga” gloriosa. También le aportó pasitos al
estribillo “De alto cerro, voy para Macaney. luego a Cueto,
voy para Mayarí”.
Uniéndose a las flores en
honor a Johnny Pacheco, Cuco, dedicó la canción que más le
identifica “al padre de la salsa que nació en Santiago”. De
él, dijo “somos hermanos. Lo único que él nació de día y yo
de noche”, deshojando el humor del público. Ahí mismito
comenzó a enrostrarle a “Juliana”, su supuesta ¿maldad? con
el montuno, “Juliana que mala eres, que mala eres Juliana”.
Minutos después, Cuco le
regresó la batuta a Sonia Silvestre, quien, con libras
menos que le asientan bien, recordó “Cachita ta alborotá,
que baile cha, cha, chá”.
La presentadora de
televisión, Nashla Bogaert, regresó con vestidito de
arandelas y sombrerito. Honró a las parejas integrantes del
Club de Soneros que, como era lógico, no faltaron a la cita
memorable.
POR DENTRO
- Varias pantallas permitieron ver, desde distintos lugares
el espectáculo “Caribe: Son y Salsa”. Ahí se proyectaban
pequeñas semblanzas de los artistas reconocidos y antiguas
imágenes que hablaban de la gloria artística de Johnny
Pacheco.
- El compositor cubano
Miguel Matamoros, Los Compadres, Compay Segundo, María
Teresa Vera, Ignacio Piñeyro, Benny Moré, Piro Valerio,
Ismael Rivera, Héctor Lavoe y Celia Cruz recibieron un
homenaje postumo. La actividad formó parte del II Congreso
Música, Identidad y Cultura en el Caribe dedicado al son y
la salsa.
- La proyección del
documental “Vida sonera en Santiago de los Caballeros”
antecedió el espectáculo “Caribe: Son y Salsa”. El guión de
Carlos Andújar y la producción de José Enrique Tavárez
recogió testimonios de soneros de El Ejido, Pueblo Nuevo, La
Joya y Los Pepines. También de productores de radio
dedicados a la difusión del género aquí.
-Luis Peralta, uno de los
soneros emblema de la ciudad, fue destacado entre las boinas
y sombreros del público. La jornada dio cabida a uno de los
más connotados pianistas de jazz, Chucho Valdés. Altísimo,
de blanco y con arete colgando, el artista cubano le ordenó
a sus dedos bailar son sobre teclado. Silencio y atención
acompañó la maestría de Chucho. El hombre, grande de tamaño
y trascendencia, regaló una brevísima muestra de lo mucho
que es capaz de tocar. Su obra fue ovacionada a las 10:40 de
la noche del sábado.
El Bárbaro del ritmo, el
compositor cubano Benny Moré, resucitó en las voces y
compases a puro pulmón de los muchachos de Test a T. El
colectivo cristiano interpretó “Santa Isabel de las Lajas”,
“Bonito y sabroso” y el requete cantado “Ay, que bueno baila
usted”.
A la prodigiosa voz de
Milciades Guerrero le encargaron el tributo a “Maelo”,
puertorriqueño Ismael Rivera, bautizado “El sonero mayor”.
La denuncia social en el
tema “Las Caras lindas”, invitó a recordar “somos la melaza
que llora, somos la melaza que ama, melaza que rie, melaza
que llora y en cada beso, bien conmovedora....las caras
lindas, las caras lindas de mi gente negra”.
La producción del maestro
Crispín Fernández contempló el lucimiento de Ileana Reynoso
en el renglón dedicado a Celia Cruz. La cantante aportó
admirablemente la fuerza de su voz para asumir el “azúcar”
de la guarachera cubana explayado en su “Químbara, químbara,
quimbaquín bambá”.
El final se guardó para
Pacheco y su flauta. Con ella le coqueteó a la luna ausente
de la ciudad donde nació y se marchó para abrazar con su
ingenio musical los amplios cielos del mundo. |
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Juan Luis Guerra va por las fusiones
y sueña bachata con McCartney (April 21, 2007) |
SANTO DOMINGO.- Las puertas de Hard Rock Café se
abrieron anoche para recibir a decenas de comunicadores que acudieron al
lanzamiento mundial del nuevo disco de
Juan
Luis Guerra, “La llave de mi corazón”. El cantautor los recibió con su
habitual timidez, pero con una gran sonrisa y su “medicine for my soul”: la
Palabra de Dios. Entonces vinieron las preguntas sobre su música, sus
planes, sus anhelos, sus preocupaciones...
Entre las inquietudes, el artista fue abordado acerca de
la posibilidad de grabar a dúo con bachateros del país, pero dijo que hasta
ahora no ha contemplado la idea. Eso nace y se da en el momento, comentó,
aunque reconoció el buen trabajo de Frank Reyes, Anthony Santos y otros
exponentes del ritmo.
Acerca del reggaetón, señaló que a él no le gusta
aprovecharse de un ritmo que está de moda para sus producciones musicales y
por eso recurrió al mambo y otros géneros en su nuevo disco porque busca
sonidos diferentes. De “La llave de mi corazón”, sostuvo que “es un disco
romántico” y que el amor es el hilo central, además de que se inspiró en su
esposa Nora.
La violencia que se registra en la sociedad dominicana
también fue un tema que se
le abordó. Ante la pregunta, se mostró en disposicion de iniciar una campaña
en la parte espiritual, en la que promovería la no violencia, como lo hizo
en contra de los viajes ilegales.
¿Qué le falta por lograr en su vida artística?
Musicalmente hablando yo quiero una sinfonía y música para película. Siento
eso en mi corazón que debo hacerlo y ya llegará el momento..
El corte “La llave de mi corazón” es una historia que relata la relación
de un joven estadounidense que se enamora –por la Internet- de una muchacha
de San Pedro de Macorís, una ciudad situada en la región Este de la ciudad
de Santo Domingo, capital de República Dominicana. En este tema, Juan Luis
Guerra fusionó magistralmente el merengue, mambo, funk, hip-hop, el blues y
el rock
"Estábamos tratando de conseguir un tema diferente y lo que hicimos fue
trabajar con los ritmos, digamos, algo que sonara de otra forma y comenzamos
a mezclar diferentes ritmos tropicales como es el mambo, el merengue y otras
influencias como el blues y el hip-hop", reveló el artista.
En lo que va del año, Juan Luis Guerra fue seleccionado entre los 100
latinos más influyentes en el mundo por la revista People en Español que se
edita en Estados Unidos, y fue disntinguido con el Premio a la Excelencia
que le otorgó el Premio Lo Nuestro en Miami.
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Las
últimas declaraciones de Juan Formell
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La
locutora pidió –jocosamente- a Juan Formell: “Jura decir la verdad”. El
maestro aceptó y después de la primera pregunta acerca de la clave del éxito
de Juan Formell, declaró: “La clave del éxito puede ser las composiciones,
crónicas del quehacer de la sociedad cubana que siguen la tradición dejada
por Ignacio Piñeiro, Miguel Matamoros, Ñico Saquito. También hay que tomar
en cuenta la cadencia con mucha sabrosura, lograda por la orquesta para
hacer bailar a las multitudes”.
El músico continuó hablando acerca de la actual banda mucho más joven,
aunque con cierta experiencia. “Los únicos fundadores somos el guirero
Noroña y yo en el bajo, aunque actualmente me apoya un joven instrumentista
llamado Roberto Carlos. Los trombones llevan más de 20 años, Samuel mi hijo
en la batería hace 12 años, los cantantes Jenny Valdés y Ardel Rasalp (Lele)
son las más recientes adquisiciones. Cada cual tiene su responsabilidad,
Hugo atiende los mambos de los trombones, Samuel se encarga del ritmo –como
antes lo hacía Changuito-, Boris en los teclados y Cucurucho en el piano
ayudan en los arreglos, Mayito y Robertón aportan en los coros. Es muy
importante que los integrantes de Los Van Van sean buenos músicos y gente
buena, buen padre y amigo, Somos como una familia”.
Relacionado con la táctica de Formell de no repetirse consideró que ese es
el desafío de todo director de orquesta, “evitar la repetición no es tarea
fácil, soy muy inquieto en ese aspecto; es como una tortura, el público te
exige renovación, nuevas creaciones, yo me pongo muy nervioso cuando
iniciamos el año y debemos tener una obra preparada para enfrentar las
exigencias del público. Ellos se acostumbran a los nuevos temas, Los Van Van
casi todos los años colocan cuatro o cinco hit. Antes me ayudaban en las
composiciones César Pedroso (Pupy), ahora lo hace el pianista sustituto, el
Cucurucho. Desde luego, siempre hay un sonido, un estilo que se mantiene,
pero renovado, sin repetirme. En el último disco nos apoyó también Jorge
Leliebre, que tocaba en el grupo Karachi”.
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El son se baila...y se lleva
a discusión en congreso (abril
18, 2007) |
SANTIAGO.- Johnny Pacheco camina de gancho con su
esposa, María Elena, mientras el puertorrique-ño Angel
Quintero se acaricia la calva frente al legendario Cuco
Valoy. Aprovechando el refrigerio en el Patio Caribeño del
Centro León, soneros y fanáticos de Pacheco, Chucho Valdés,
Chichí Peralta y Fernando Echavarría hacen filas para
eternizar su sonrisa al lado de estos artista invitados
especiales del II Congreso Internacional Música, Identidad
y Cultura en el Caribe (MIC), bautizado “El son y la salsa
en la identidad del Caribe”.
Anoche,
en el espectáculo “Caribe: Son y salsa”, el maestro
Crispín Fernández, dirigió el homenaje a Johnny Pacheco,
Miguel Matamoros, Rubén Blades, Celia Cruz, Benny Moré,
Compay Segundo, Ismael Rivera, Héctor Lavoe, Piro Valerio
y María Teresa Vera. La participación dominicana en el
tributo atestiguado por miles de personas en el jardín del
Gran Teatro Regional del Cibao, la encabezaron Víctor
Víctor, Carolina Rivas, Tes a Tes, Milciades Guerrero,
Bartolito, Cuco Valoy, Sonia Silvestre, Ileana Reynoso y
Henry García.
En el
proyecto convergen esfuerzos del Instituto de Estudios
Caribeños, la Secretaría de Cultura y el Centro León.
Están citados 64 disertantes provenientes de 15 países.
Gente
Sumando la multiplicidad de orígenes en el auditorio, la
comunidad de participantes asciende a 20 naciones de
distintos continentes repartidas en las diversas aulas de
ponencias y debates. A propósito, durante los días del
cónclave cultural, estos salones del Centro León, tuvieron
un nuevo cartel. Atendiendo al ritual del son y la salsa,
las mesas de trabajo se denominaron: contrabajo, tres,
maracas y clave.
Johnny
Pacheco confesó en un pasillo que “al principio, el
reguetón no me gustaba”, pero, “luego de mezclar la salsa
con reguetón con el grupo Mangú”, su actitud cambió. El
compositor pepinero (creó e internacionalizó la salsa que
hoy baila el mundo) camina despacio y escucha con igual
atención a quienes le abordan sobre música.
El
Caribe produce música que es un negocio para otros países
Vistos los escenarios esenciales del son en esta ciudad
(gracias al documental “Vida sonera en Santiago de los
Caballeros”, guión de Carlos Andújar y producción de José
Enrique Tavárez), el director del Centro León, Rafael
Emilio Yunén, insistió en la necesidad de lograr la
cooperación entre los países del Caribe para estructurar
la industria musical caribeña, como elemento estratégico
para el desarrollo económico, social y cultural de las
naciones de la región. Por ello, asumió la expresión de
Keith Nurse (Trinidad), quien escribió: “La región
caribeña ha suscitado grandes artistas y obras musicales
sin establecer el nivel de infraestructura necesario para
facilitar el crecimiento de las industrias culturales
locales”.
La
reflexión de Yunén rememora una tarea inconclusa del
primer congreso: la integración. Por eso, dejó claro que
el Caribe es rico en talentos, al decir que “existe una
inmensa cantera de gente caribeña con una espontánea
capacidad para trabajar como artistas, coreógrafos,
productores musicales, diseñadoras, modistos, escenógrafos”,
pero igual reconoció “el control del negocio musical del
Caribe se ejerce a mucha distancia fuera de la región”. Y,
de ñapa “paradógicamente casi todas las ganancias se
generan en Nueva York, Londres, París y Amsterdam”.
Darío
Tejeda habla
Darío Tejeda, presidente del Instituto de Estudios
Caribeños (co-patrocinador de la actividad), confió en que
el congreso “sirva para promover iniciativas que proyecten
las dos expresiones musicales, pues a partir de ahora
abordaremos el son y la salsa, desde una dimensión social
y cultural, de modo que el patrimonio que han aportado a
la cultura musical del Caribe, sea conservado, protegido y
difundido”.
Tejeda
recordó que la primera versión del MIC, sirvió para
concretar la formulación final del Museo de la Música de
República Dominicana, creado por el decreto 536-06. La
educadora e investigadora musical Catana Pérez de Cuello
es la directora. “Estos son logros perdurables que el
país celebra y que debemos completar impulsando otras
iniciativas, orientadas a revalorar y fortalecer nuestra
identidad cultural a través de la música, de modo que la
referida deuda cultural se vaya reduciendo”, expresó el
titular del INEC.
Darío
también citó los aniversarios que coinciden con la
actividad. En este 2007 se cumple el centenario del
nacimiento de Compay Segundo (Francisco Repilado); 30 de
la muerte del también cubano Antonio Machín; 20 años del
fallecimiento del puertorriqueño Ismael Rivera (Maelo) y
10 de la desaparición física del dominicano Alberto
Beltrán.
También
tributó un homenaje a José Castillo, símbolo del
movimiento folklórico dominicano, fallecido el martes, a
los 63 años de edad. En la primera ponencia magistral, la
cubana María Teresa Linares, fundadora del Instituto de
Etnología y Folklore de Cuba, disertó sobre “Elementos
primigenios del son en el Caribe. Su relación con otros
géneros de Puerto Rico, República Dominicana y Cuba”.
Linares,
quien ostenta la categoría de Heroína del Trabajo en su
país, dijo que el septeto habanero es un modelo del son,
pues los demás siguieron su estructura. Con un dominio
admirable, María Teresa desmenuzó la técnica de -los sones-
como prefiere llamarle, de 1925 hasta composiciones
recientes. Su trabajo basamentado en las tres primeras
décadas del siglo XX, aportó ejemplos de porro, tumbao,
sucusucu, entre otras ramitas del son. A las 8:30 de la
mañana será la tercera conferencia magistral “Salsa, son,
nación y migración”, del puertorriqueño Angel Quintero
Rivera.
En el
salón Clave, “El son como identidad en República
Dominicana” estrena la sesión dominical en el salón Clave.
Darío Tejeda hablará sobre “Rasgos de identidad. El mundo
sonero dominicano” y la alemana Karoline Bahrs, disertará
sobre “Concepciones de son y bachata en la identidad
musical dominicana”. El sociólogo Carlos Andújar abordará
“La situación del son en Santiago de los Caballeros”.
En el
salón Maracas, Alejandro Calzadilla de Venezuela, evaluará
“Ochenta años del son en Venezuela”. Luego Marcela Edith
Quintero de Colombia, se pronunciará sobre “La 33, todo un
fenómeno de independencia” y la uruguaya Marita Fornaro
desentrañará el tema “El trópico Sur. Música caribeña en
el imaginario del Río de la Plata”.
A partir
de las 9:30 am serán los Diálogos Musicales en el salón
Tres, mientras en el Contrabajo, Martha Ellen Davis de
Estados Unidos hablará sobre “La historia oral del son
vivo de la capital dominicana”. Luego Horacio Bakemon y
Gregorio Santana, compartirán “El Club Nacional de Soneros:
20 años de aportes a la preservación y difusión del son”.
Raúl Pérez Peña (sí, el Bacho) contará del Festi-Son en el
fomento del género en el país.
El
programa en el Centro León inicia a las 8:30 de la mañana
con la conferencia magistral del cubano, Danilo Orozco,
titulada “Sonexus Caribbus. Vaivén y sentir de sones, sus
conexos y del Caribe en trama”.
Opinión
Citando la célebre frase de Alejo Carpentier “En la
singularidad del mundo del Caribe hay un denominador común,
la música”, la cubana María Teresa Linares estableció que
en la región están presentes las raíces de culturas
africanas e hispánicas. “Los africanos aportaron las
fórmulas rítmicas y el montuno -estribillo-, mientras que
los hispánicos, sus expresiones poéticas”, aseguró.
Al
reconocer que el trecho caribeño ha sido cuna de
poblaciones multiétnicas, la musicóloga cubana dijo que
los elementos innovadores en ciertos géneros pueden, en
algunos casos asimilarse y en la mayoría, desaparecer.
“Las clases más humildes, conservan más su identidad”,
afirmó.
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El Gran Combo
celebra 45 años con concierto |
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SAN JUAN.
El Gran Combo de
Puerto Rico celebrará su 45 aniversario por todo lo alto con
un espectáculo masivo en el Coliseo de Puerto Rico, con
capacidad para 18.000 personas. La venta de boletos
comienza hoy, anunció en comunicado de prensa el productor
del evento artístico, Tony Mojena.
El espectáculo de los
llamados "Mulatos del Sabor" está programado para el 4 de
mayo a las 8:30 de la noche.
"Estamos muy contentos con
esta fiesta. Estos 45 años han sido de grandes
satisfacciones tanto para mí, como para mis compañeros",
dijo Rafael Ithier, director y fundador de la "Universidad
de la Salsa".
"Festejaremos por todo lo
alto los éxitos de nuestra carrera, con el pueblo que tanto
cariño nos ha brindado desde el comienzo y a quienes
agradecemos que nuestro trabajo haya trascendido a través de
los años", afirmó.
El grupo ya empezó a
seleccionar los temas que cantarán durante la velada, "tarea
que no es sencilla, tratándose de 45 años de éxitos
consecutivos", indicó Mojena.
El Gran Combo es una
agrupación que llevó la salsa a lugares inimaginables. El
conjunto se convirtió en una gran escuela para los
interpretes del género. |
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Juan Luis Guerra en inglés y va en
serio (abril 12, 2007) |
MIAMI.-
Con 23 años de éxitos que le han convertido en icono de la
música latina, el dominicano Juan Luis Guerra está listo
para que el mercado anglófono conozca la bachata y el
merengue de su país, con los que ha dado la vuelta al
mundo.
“Me interesa mucho este
mercado” , dijo a EFE Guerra, que anoche actúa en el
Madison Square Garden, donde buscará abrir nuevas puertas
con “Medicine for my Soul” , la versión en inglés de “La
llave de mi corazón” , y con la bachata “Something Good” ,
que canta a dúo con la italoamericana Chiara Civello.
“En el caso dominicano,
quiero que entiendan lo que es bachata y merengue y esas
fusiones que hacemos”, señaló el cantautor dominicano.
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